Todos conocemos la Costa Azul por el impresionante azul de sus aguas, ¿pero has oído hablar de la costa del Estérel? Hoy, El Pulpo te invita a descubrir fondeaderos más tranquilos, con vistas inigualables de la costa roja que se extiende desde Théoule-sur-Mer hasta Saint-Raphaël.
Lejos de las multitudes que suelen invadir el litoral, El Pulpo te propone un viaje en total serenidad. En el programa: navegación relajada, excursiones por el macizo del Estérel y fondeaderos en calas solitarias.
Si te hemos convencido, ¡síguenos en esta travesía por la costa del Estérel!
Navegar por la costa del Estérel
El macizo del Estérel
Un macizo volcánico único
Formado hace más de 250 millones de años, el antiguo volcán del Estérel se ha convertido en un verdadero tesoro geológico. El macizo está compuesto principalmente por riolita roja, una roca volcánica rica en cuarzo que ha teñido toda la costa de un rojo intenso.
Hoy en día, el paisaje del Estérel impresiona con picos, domos y acantilados, fruto de millones de años de erosión. Un paisaje único en la Costa Azul que sin duda merece una visita.
Senderismo de primer nivel
Cuando hablamos de un macizo montañoso, hablamos también de rutas de senderismo, y el Estérel no es la excepción. Con más de 100 km de senderos señalizados, ofrece vistas impresionantes sobre las aguas turquesas del Mediterráneo, todo en un entorno montañoso excepcional.
Entre las rutas más recomendadas: el Mont Vinaigre, el Pic de l’Ours o el Cap Roux. ¡Hay opciones para todos los gustos y niveles!
Una zona protegida y frágil
Gran parte del macizo está catalogada como zona Natura 2000, una designación europea para proteger hábitats y especies excepcionales. En la zona viven especies protegidas como el águila perdicera, la tortuga mora o la culebra de Montpellier (no venenosa).
También se protegen las praderas de posidonia, por lo que es muy importante conocer las zonas de fondeo autorizadas antes de navegar por la costa del Estérel.
En verano, algunas áreas del macizo pueden cerrarse por riesgo de incendio y está totalmente prohibido encender fuego (incluidos los cigarrillos).
Los mejores fondeaderos para navegar en la costa del Estérel
Théoule-sur-Mer
Nuestra primera parada no es otra que el fondeadero de Théoule-sur-Mer, ¡y desde ya te dejará con la boca abierta! Situado en el Golfo de la Napoule, está protegido de noroeste a suroeste. Ten cuidado con las praderas marinas: lanza el ancla en fondos de arena o fango para asegurar una buena sujeción.
El paisaje es simplemente espectacular. El golfo está rodeado de colinas verdes y acantilados rocosos de un rojo brillante, característicos del Estérel. Desde tu barco, tendrás una vista privilegiada de Théoule-sur-Mer. Este pequeño pueblo, encajado en las laderas del macizo, lo tiene todo para conquistarte: ambiente auténtico, algunos restaurantes y tiendas, y playas pintorescas, todo sin las multitudes típicas de la Costa Azul.
¿Quieres más magia? Navega hacia las islas de Lérins, a medio camino entre Théoule y Cannes. Formadas por Sainte-Marguerite y Saint-Honorat, estas islas son una escapada repleta de historia y belleza natural. Allí podrás visitar el Fuerte Real, el Museo del Mar, un antiguo monasterio fortificado, y sobre todo, disfrutar de un entorno idílico para explorar con tranquilidad.
En resumen, Théoule-sur-Mer es una escala perfecta: auténtica, tranquila y encantadora. ¡No hay mejor forma de empezar tu navegación por la costa del Estérel!
Cap Roux
Seguimos nuestro recorrido hacia una parada que parece sacada del tiempo: Cap Roux. Este fondeadero está protegido de norte a suroeste, y los fondos de arena garantizan buena sujeción entre 5 y 8 metros de profundidad.
Una vez bien fondeados, tómate un momento para admirar el paisaje. Las aguas cristalinas se combinan con acantilados vertiginosos que dominan la cala, creando un contraste tan perfecto que parece irreal. Allí, el tiempo se detiene. El silencio y la grandeza de la naturaleza te envuelven por completo. De vez en cuando, arriba en la cima del acantilado, pasa el tren regional, recordándote sutilmente que el mundo sigue girando.
Pero sería una pena quedarte solo con la vista desde el barco. Desde el fondeadero, varios senderos te llevarán a las cumbres del Cap Roux, donde disfrutarás de vistas panorámicas de 360° sobre el Mediterráneo, la costa roja del Estérel y el interior montañoso. Lleva calzado de senderismo (los caminos son pedregosos y pueden resbalar) y mucha agua, ya que no hay fuentes en la ruta.
En resumen, Cap Roux lo tiene todo para encantarte. ¡Solo falta que lo visites!
Île des Vieilles
La Île des Vieilles es uno de los fondeaderos más espectaculares de la costa del Estérel. Está protegida desde el norte hasta el este por el noroeste, pero ten mucho cuidado al lanzar el ancla: evita tanto la posidonia como los fondos rocosos.
Este fondeadero parece sacado de un sueño. Como un cuadro, los paisajes se despliegan ante ti y te dejan sin palabras. Alrededor, arrecifes rojos emergen del agua cristalina, y al fondo, las majestuosas laderas del macizo del Estérel dominan la cala. Una escena que invita a lanzarse al agua… ¡y quedarse allí para siempre!
Y ya que hablamos de sumergirse, la Île des Vieilles es ideal para hacer snorkel. La transparencia del agua facilita observar una gran variedad de peces nadando a tu alrededor. Y aún hay más: el fondeadero también esconde una piscina natural.
Agay East Bay
Seguimos nuestra ruta por la costa del Estérel y El Pulpo nos lleva ahora a la Rada de Agay. En la rada hay tres zonas de fondeo y amarre. Hemos elegido el campo de boyas del este, protegido del noroeste al este por el norte. El fondeo libre está regulado en esta zona por la protección de la posidonia, así que recomendamos optar por una boya siempre que sea posible.
Una vez amarrados, toca relajarse como es debido. Las playas de arena fina y las calas cercanas tienen todo lo necesario para regalarte un momento de descanso total, con vistas espectaculares sobre el macizo del Estérel
¿Prefieres seguir explorando? Anímate a una caminata por los alrededores del Rastel de Agay. Desde la rada, senderos señalizados te llevan a una mesa de orientación con vistas panorámicas sobre la bahía, Saint-Raphaël, el Estérel e incluso Córcega en días despejados.
En resumen, la Rada de Agay es una escala ideal tanto para relajarse como para seguir descubriendo el macizo.
L’Île d’Or
Nuestra navegación por la costa del Estérel llega a su fin, ¡pero El Pulpo ha reservado una última joya! Este fondeadero está protegido del norte, sur y sureste, por lo que es mejor visitarlo solo con mar tranquila. Antes de lanzar el ancla, asegúrate de evitar la posidonia y las rocas para una buena sujeción.
La Île d’Or es un fondeadero que deja sin aliento. Se encuentra junto a una pequeña isla privada (no accesible al público) sobre la cual se alza una torre de estilo medieval. En realidad, fue construida en el siglo XX por un médico llamado Auguste Lutaud. Se dice que inspiró a Hergé para su cómic La Isla Negra de Tintín.
La isla forma parte de la Reserva Natural del Cap Dramont y sus aguas están repletas de vida marina. Es un lugar muy popular para el buceo con botella, y encontrarás centros de buceo cercanos.
Más allá de su historia y aguas transparentes, la Île d’Or es una postal viva que resume a la perfección lo que significa navegar por la costa del Estérel.
Lamentablemente, nuestra navegación por la costa del Estérel llega a su fin. Esperamos que este artículo te haya inspirado para tu próxima aventura a bordo. Si quieres descubrir más rincones de la Costa Azul, no te pierdas nuestro artículo sobre los mejores fondeaderos de Antibes a Menton.
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